Posts etiquetados ‘impresiones’


Bajando de la limusina

Bajando de la limusina

¡Acción! Nos citan en el hotel. Nos saludamos, departimos. ¡Que vestido tan bonito! ¿Es nuevo? No, es de la boda de mi hija. ¡Pues me gusta mucho! ¡Gracias! A mi me gustan mucho tus pendientes. Son un regalo de mi…, esposo. ¡Qué buen gusto que tiene! Bueno, ya sabes, una insinúa…

Llega doña Asunción Balaguer. Unos se acercan y la saludan efusivamente. Otros se mantienen tímidamente apartados. ¡Es una gran señora: sencilla, cercana, lúcida!

Llegó la hora. Nos colocan una frágil e inestable banqueta para acceder a una gran limusina. Nos introducimos en ella casi a gatas. Encontramos un asiento para ubicar nuestras posaderas. Las articulaciones chirrían. ¡Maldita artrosis! Yo me pregunto: ¿No hubiera sido más saludable, original y espectacular haber organizado un brillante desfile en el que cada uno de nosotros condujera una silla de ruedas motorizada con banderitas y globos de colores y cuya comitiva la abriera una fanfarria y estuviera escoltada por un escuadrón de la policía municipal a caballo con banda de timbales y cornetas?

Iniciamos la marcha por la calle Alpujarras abajo. Un resalto en la calle. La limusina salta y comprobamos in situ la dureza de sus amortiguadores. ¡Ya tendré contusionado el coxis durante tres meses! ¡Con lo que eso duele! Otro resalto. ¡Ya tendré para seis meses un hematoma en la región coxal! Menos mal que no me lo veo. Llegamos a la altura del teatro. La limusina no se detiene. ¿A dónde vamos? Al cuartel de la guardia civil. ¿Esto es un limusina o un coche celular de la policía? Nos tememos lo peor. ¡Uf! ¡Menos mal! ¡Qué alivio! El vehículo rodea la rotonda e inicia la subida por la calle Alpujarras. Seguro que ya volvemos hacia el teatro. O quizás regresemos al hotel a recoger a algún compañero prostático que se haya quedado en el baño. Aquí ya todo es posible. Pues no, suspiramos.

El elenco

El elenco

Aparcamos delante del teatro. ¡Qué gentío! ¡Qué griterío! ¡Qué algarabía! Bajad con cuidado. Nos colocan en la acera la banqueta de los cojones. ¿Tendrán estos un seguro de accidentes o de responsabilidad civil? Otra vez a gatas en el habitáculo del coche. ¡A ver si ahora me despeino con lo que me ha costado la peluquería! ¡Ten cuidado, a ver si te pisas el borde del vestido y sales del coche disparada como una mujer bala! Ponemos pie en tierra afortunadamente indemnes. ¡Que voces! ¡Qué gritos! Estos se creen que no llevamos puesto el sonotone. Un grupo de animación con una indumentaria andaluza “canta” con estridentes gorgoritos.

¡La alfombra roja! ¡Qué ilu! De aquí a Hollywood. Fotos y más fotos. Llegamos al photo call (¡hay que aprender inglés, el castellano está en regresión!). ¡Me has dado un codazo en el hígado! ¡Y ahora me has dado un pisotón en al callo! Perdona, es que quiero salir en la foto. Es que como sigas moviéndote no sales…., con un hueso sano.

Entramos en la sala. Ya se aproxima el momento. ¡Qué nervios! El grupo de animación trata de realizar su cometido. ¡Nosotros queremos ver la película! Salen los dos directores, Kike y Javi, a improvisar unas palabras con su habitual estilo irónico y zumbón. Me dan la palabra. Pongo mi cara habitual. De Buster Keaton. ¡Lo que nos faltaba! ¡Nosotros queremos ver la película! Este coge el micrófono y no lo suelta. Adivino sus pensamientos. ¡Estos se van a enterar! No os preocupéis, sólo os voy a leer cincuenta y dos folios. La gente se remueve en su asiento. Se agita. Se masca la tragedia. ¡Milagro! No ha habido repateo ni me han silbado. ¡Qué buenos son! ¡Con este público es que da gusto!

Asunción Balaguer

Asunción Balaguer

Doña Asunción Balaguer sube al escenario y agradece la invitación de los organizadores del evento. Una enorme ovación la emociona. ¡Ya! ¡Ya! Yo quiero ver la película. Risas, aplausos. La gente se divierte ¡Qué bueno es el público! La clac la hemos puesto nosotros. De nada. Al fin y al cabo son los cónyuges, los hijos, los nietos, los amigos…¿Y el baile? A mi no me gusta la película. No me he visto en el baile. Yo quiero verme en el baile. Yo quiero verme en el baile. Pero, ¿de verdad no te has visto? Tienes que graduarte la vista. Pelillos a la mar.

¡Corten! ¡Toma buena! ¡Bien………!

Anuncios