Posts etiquetados ‘nervios’


Uno de los carteles de la película

Uno de los carteles de la película

Dentro de cuatro días, o con mayor precisión, dentro de 82 horas (y media, porque la cosa se suele retrasar), las luces del Teatro Rabal de Pinto se apagarán y empezará la proyección más esperada en el mundo del cine desde que se inventó. Al menos, la más esperada en Pinto. O, con mayor precisión, la más esperada por un nutrido grupo de mayores de Pinto.

Han sido unas jornadas agotadoras para llegar a la fecha del estreno, repasando una y otra vez cada pequeño detalle y encontrando siempre algo que retocar. Porque, como dijo aquel, una película no se termina nunca, pero te la arranca de las manos el productor momentos antes del estreno.

El estreno. Ese gran momento. La culminación. Es como un orgasmo, pero de 29 minutos (pedazo orgasmo, todo sea dicho de paso). En el fondo habría que plantearse si trabajar tanto, poner tanto empeño y creatividad durante seis meses de trabajo para que todo termine en 29 minutos vale realmente la pena.

Bueno… ¿A quien pretendo engañar? Claro que vale la pena. Los aplausos son en cierta forma adictivos y una vez que se prueban es difícil desengancharse. Y sé que habrá aplausos. Y risas. Entre otras razones porque, aunque esté mal que yo lo diga, creo que hemos hecho un buen trabajo. De notable (es que el sobresaliente es complicado de sacar).

¿Nervios? En absoluto. Ya tenemos el trabajo hecho… así que ahora es cuestión de relajarse y disfrutar. Ya os contaré qué tal el estreno.

Anuncios

El cartel de Los Cuentos de la Taberna del Escocés con casi todo el elenco

El cartel de Los Cuentos de la Taberna del Escocés con casi todo el elenco

Toda elección requiere descartar todas las posibilidades hasta quedarse con una.

Eso es lo que se hace en un cásting: descartas actores para los diferentes papeles. Es inevitable. Y, quizá, ese sea un momento crítico para la película. Siempre queda la duda de que el elenco seleccionado sea realmente el mejor para interpretarla. Y no ya porque llegado el momento no lo hagan bien, sino porque no haya química entre ellos.

Hasta el momento he participado en dos cástings y, al finalizar la reunión de elección de actores, siempre me ha asaltado la misma duda: ¿Serán los mejores? En La Taberna del Escocés tuvimos mucha suerte, ya que los actores elegidos como primera opción nos digeron que sí. Y, a la postre, se demostró que había química entre ellos y no defraudaron a nuestras espectativas, sino todo lo contrario.

¿Pasaría lo mismo en LC33?

Así que no es de extrañar que la mañana en que hicimos la primera lectura de guión tanto mi hermano como yo fuéramos con cierto nerviosismo. Porque, para empeazar, escucharíamos las voces de nuestos personajes, veríamos el ritmo del corto y, sobre todo, veríamos si había química entre ellos. ¡Qué nervios!

Supongo que las carcajadas que nos provocaron durante la lectura terminaron por dinamitar los nervios.

¡Tenemos elenco!


Los actores son una parte muy importante de una película. Un buen director, con un buen guión, puede hacer una malísima película si tiene malos actores. Por el contrario, un mal director, con un buen guión, puede salvar el producto final si tiene buenos actores. Así que elegir a unos buenos actores es crucial (porque está por ver que seamos buenos directores). Y para eso se inventó el cásting, o como se dice en castellano: la audición.

Dadas las premisas desde las que partíamos para esta película, teníamos que buscar un gran número de actores. No sólo tenemos el papel de Teresa y de Mariano, como protagonistas, o de Ramón como elemento de discordia. Necesitábamos un nutrido grupo de secundarios: Arturo, el militar de carrera; Dolores, la amiga “picantota”; Vicente, el pelota; Juana, la entrañable abuelita… y así, hasta llegar a quince.

El Ayuntamiento reservó una tarde el teatro municipal, que será también donde se estrene el cortometraje cuando lo terminemos, para que los mayores apuntados hicieran la prueba. Y nosotros teníamos dos misiones esa tarde: encontrar a nuestro elenco de actores y, también, hacerles pasar un rato divertido.

Ellos no sé si se lo pasaron muy bien, entre otras cosas porque la mayoría estaba muy nervioso y muchos no se sabían el papel demasiado bien. Pero yo he de admitir que me lo pasé estupendamente. Y ya no sólo por las entrevistas en la radio y en la prensa escrita, ni tampoco porque viniera Telemadrid y nos grabaran en directo. Sino porque los mayores se involucraron y quedó un casting ameno.

A falta del vídeo de Madrid Directo, que hemos pedido y han prometido mandar en DVD, os dejo con una gran película, llena de secundarios de lujo (y que demuestra que la elección de actores es fundamental).


Nunca he tenido miedo a hablar en público. Una vez, de pequeño, me subí a un escenario a contar el chiste de mis tetas a un auditorio repleto de gente, y eso marca para el resto de la vida, para bien o para mal. Yo me sé las tres reglas básicas para controlar los nervios:

  • Beber un buen trago de agua antes de subir al escenario.
  • Aguantar la respiración durante 20 segundos antes de comenzar.
  • Aflojar el esfínter durante la charla.

Y luego, ser yo mismo. Mano de santo, oiga.

Cuando llegó el momento de hacer la presentación del proyecto ante los principales interesados (o sea: los mayores de Pinto) tenia estas tres normas en la cabeza. El evento sería en el centro de Mayores de Santa Rosa de Lima, en Pinto, y cuando llegué estaba todo preparado, con presentación Power Point incluida. Su escenario, su micrófono, su proyector… no se reparó en gastos.

No estaba confirmado, pero a final, el mismísimo alcalde de Pinto presentó el acto, ante un auditorio lleno. Estaba hasta la mamá de los directores. En los veinte minutos que habló el señor alcalde contó todo el proyecto, así que, cuando me pasó el micro para que yo hablara, dije:

Y no tengo nada más que añadir.

La gente aplaudió. Claro que no era cierto: sí que tenía más cosas que añadir.

Entre mi hermano y yo les contamos un poco por encima cómo se hace una producción, los pasos que hay que seguir y en qué momento nos encontrábamos. Les emplazamos a un día de enero próximo para el casting y les indicamos cómo tenían que prepararse las pruebas.

Luego vinieron las preguntas. Y un señor nos ofreció dos vespas y un descapotable, por si nos valían para la película.

Ocurrió otro hecho importante poco antes de la presentación. Una redactora de la cadena 8 Madrid Sur me llamó para concertar una entrevista en la tele con mi hermano y conmigo.

Pero eso lo contaré otro día. Ahora os dejo con el vídeo con el que terminamos la presentación. El último trabajo de Fuera de Contexto: