Posts etiquetados ‘sonido’


Estamos a falta de una semana para el estreno. Y desde que terminamos el rodaje hasta este preciso momento, todo ha sido frenético. Para empezar ha habido que ver los más de 10 horas de metraje que se han rodado al final… y no una vez. Después de elegir los mejores cortes, ordenarlos, ponerlos unos detrás de otros para completar el montaje. Y volver a verlos. Y no una ni dos veces. Volver a ordenarlos para mejorar el ritmo total y, una vez satisfechos, recortar un poco todo porque nos hemos ido de tiempo. ¿A ti qué te parece? Pues no sé, vuelve a darle a ver… así cuatro, cinco, diez veces… ya está.

Estamos todavía dentro de plazo, lo que es una buena noticia, pero Gonzalo, el músico, tiene que estar prácticamente día y noche con la banda sonora. No son canciones sueltas, sino que hay que hacer que la música, compuesta ex profeso para esta película, exprese lo que queremos decir, acorde con lo que está pasando en la pantalla, algo que llaman Mickey Mousing.

Entre tanto hay que liarse con la posproducción propiamente dicha. El color de los fotogramas hay que igualarlo, para que tengan cierta continuidad y las variaciones de luz no hagan que parezcan escenas independientes. A eso se le llama Etalonaje y hay que hacerlo plano a plano. Nuestra película tiene unos 500 planos. 500 planos… ¿A quién coño se le ha ocurrido meter tantos planos?

A la vez, hay que cuadrar el sonido obtenido con los micrófonos con el movimiento de la boca, de todas las bocas, para completar una pista de audio limpia. Lo que supone encontrar el corte bueno entre decenas de ellos. Y una vez terminado esto, tenemos que introducir los ruidos producto de la acción (que si una puerta cerrándose, el golpeo de un martillo, las ruedas de un carrito rodando por el asfalto), añadir sonido ambiental (pajaritos piando, el murmullo de la gente cuchicheando, el tráfico), efectos…

Estamos a una semana del estreno y nos falta todavía mucho por hacer…

¿Llegaremos?

Anuncios

¡Silencio¡ ¡Cámara! ¡Acción!

Por diferentes motivos, el plan de rodaje previsto se fue al traste. Problemas de agenda de alguno de los actores principales, problemas de fechas para las localizaciones, problemas… un rodaje es solventar problemas y, con suerte, hacer una película entremedias. Así que, en base a esos problemillas de agenda, decidimos adelantar el rodaje a un fin de semana antes de lo previsto.

La escena elegida: la 29. Sólo Mariano y en una localización controlada. Para empezar no estaba mal.

La escena 29 es una escena curiosa. Nosotros la llamamos la escena del psicópata y apareció en la penúltima versión del guión porque necesitábamos una transición entre una escena más bien estática a una más dinámica. Iba a ser algo sencillo, cogiendo una de las ideas que nos habían propuesto desde arte en relación al atrezzo, y desarrollándola un poco. El caso es que se nos fue de las manos y, ahora, más que una transición, es una escena que define mejor al protagonista masculino y que dura como un minuto, más o menos.

Con todo, el rodaje de la 29 nos llevó toda la tarde, lo que sumado a la sesión de fotos promocionales de la mañana, se tradujo en algo de cansancio. Pero esta va a ser la tónica general, me temo.

Lo bueno es que la escena está ya montada y ha quedado muy chula. Claro que yo no soy objetivo… a falta de escena, una buena colección de fotos, todas ellas de nuestra fotógrafa Mariu.